30 de mayo de 2011

Movimiento "Democracia Real Ya"

Independientemente de las causas que estén entrando en juego en la puesta en marcha de estas movilizaciones, haré algunas observaciones partiendo in media res, sin otro remedio, dado que todavía ahora, aún después del 15M, parecen seguir perfilándose líneas teóricas que -y esto forma parte del problema que habrá que analizar- no sabemos en qué van a desembocar. Aunque sí sostendré aquí que hay unas condiciones necesarias para que las propuestas del movimiento tengan una mínima posibilidad de llegar a ser efectivas.

En principio, ideológicamente, el movimiento DRY parece sostenerse -a pesar de su heterogeneidad- en el llamado "fundamentalismo democrático". Detrás de la genérica y confusa petición que pide el sintagma "democracia real ya" persiste la idea no demostrada de que no hay una democracia en España y de ahí la serie de propuestas para llegar a alcanzarla. Pero esto es una petición de principio en tanto que lo que hay que demostrar se está dando por supuesto.
Lo que también, por cierto, parece estar funcionando aquí, es una extraña inversión de lo que es real y lo que es ideal. Y no deja de tener su gracia que cuando se pide democracia real en realidad lo que se pide es una democracia ideal, sin los deficits aparentes que se están denunciando. Por ello me parece más bien, que el movimiento DRY propone un reformismo más que una revolución ("spanish revolution"), incluso si ellos mismos son o no conscientes de ello, que parece que no.

Dado que parece haber una falsa conciencia revolucionaria que oculta el carácter reformista del movimiento, sus protagonistas quieren situarse -emic- al margen del juego de los partidos políticos. Pretenden estar iniciando un cambio revolucionario a base de promover actuaciones locales (como asambleas por barrios, ciudad a ciudad) que "despierten" la conciencia de sus conciudadanos y establezcan acciones de decisión política al margen de los partidos. Pero no parecen tener en cuenta que la voluntad política se expresa en la mediación de los actores políticos (me refiero aquí a la acción que va de la abstracción teórica a la praxis), y que esos actores no son los individuos, dado que el pueblo no está capacitado. Y, por otro lado, el poder político no reside en la totalidad de la sociedad política, como un Espíritu del pueblo, o lo que fuera, sino que es ejercido desde una parte hacia las demás, por lo que he dicho antes en parte -dado que no todos están preparados-. Por tanto, resulta que la política es una cuestión de grupos, de grupos enfrentados entre sí, y además dentro de las estructuras dadas del Estado. Es decir, que toda acción local, desde la idea de ir individuo a individuo, está condenada a quedarse en eso, en acción local, porque si la confianza se deposita individualmente en cada ciudadano, ni siquiera el propio ciudadano estaría dispuesto a participar de la toma de decisiones, porque como ya he repetido, no sabe, porque no puede, y porque como individuo abstraído de su contexto es incapaz de decidir nada más que sus caprichos subjetivos. Y, evidentemente, en el momento de tomar en cuenta a los demás, ahí ya no hay una individualidad conjugada, ahí comenzamos a hablar de un grupo.

Si el movimiento DRY fuese realmente revolucionario, además, estaría ya planificando la toma del poder político por la fuerza (suponiendo que los actuales gobernantes no cediesen voluntariamente el poder). Sin embargo el movimiento se dice pacifista. Pero además, como dije antes, sucede que el movimiento no es nada de esto, sino que es reformista, y es la falsa conciencia revolucionaria la que les incapacita no sólo para diagnosticar correctamente sus propias ideas e intenciones -como podemos comprobar observando el galimatías total de heterodoxas ideas, algunas contradictorias entre sí, que conforman la oscura ideología del movimiento- sino sobre todo sus planes de acción. Porque si se trata de reformar el "sistema", por definición se ha de hacer desde dentro, pero la renuncia explícita a entrar en el juego de partidos políticos invalida por adelantado el reformismo también (aunque ya implícitamente quedaba en suspenso)

Si el movimiento DRY quiere tener futuro, debe "definirse", y esto significa reconocerse como movimiento reformista y no revolucionario, y reconocer en ello que la ejercitación del poder político requiere de un partido político que sistematice ideas, que racionalice discurso y acciones, y que ofrezca una alternativa real, y no ideal, a la democracia real, y no ideal

2 comentarios:

drellita dijo...

DRY es un "servicio de higiene democrática", nada más.
El resto es ruido mediático y sus consecuencias.

Viejotrueno dijo...

DRY dice que quiere limpiar la taza del vater, pero en lugar de hacerlo se limita a decirlo... en eso parece consistir su "higiene"